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Comentarios a La Prensa

Actualizado: 16 jun 2023

El financista Joaquín De La Guardia señaló en una conversación con este diario que “las criptomonedas no tienen una generación orgánica de riqueza y eso las vuelve especulativas, en el sentido de que uno compra criptomonedas hoy y depende de que otro se las quiera comprar en el futuro a un precio más alto”.


Por eso, dijo, si alguien quiere “emociones, no es ningún pecado” entrar en este tipo de activos, pero desde el punto de vista de la inversión, “hay alternativas más seguras y más probadas”.


¿Cómo se explica entonces el elevado valor que han alcanzado criptomonedas como el bitcoin? A su juicio, a lo largo de la historia ha existido lo que se llama “la dinámica de las burbujas”: un activo o bien que entra en una dinámica ascendente y eso atrae a nuevos participantes y hace que suba más su precio.


“Esto no tiene límites en los niveles que pueda alcanzar ni en el tiempo, pero para mantenerse es como un fuego que necesita más carbón”.


No obstante, eventualmente llega un momento en el que no hay nuevos compradores y así llega tradicionalmente el final de las burbujas.


Otro ejemplo de un incremento de precios especulativo que pone el financista es el caso de Gamestop, un minorista estadounidense de videojuegos cuyo modelo de negocio, “fue víctima mortal del internet”.


La compañía vio cómo se disparó el precio de la acción por una avalancha de inversionistas pequeños que se vieron atraídos por comprar la acción un día para venderla más cara al día siguiente, sin prestar atención al valor propio de la compañía.

Pero “más temprano que tarde, el reloj marcará las doce, se acabará la fiesta, Gamestop volverá a ser un “penny stock” [acción de bajo precio] y la mayoría de los que participaron perderán sus ahorros”.


La lección, según el financista, es que “la historia demuestra que el precio de las inversiones eventualmente siempre regresa a niveles congruentes con su capacidad orgánica para generar flujo de caja”.


Estas son algunas de las reflexiones que De La Guardia plasmó en una carta dirigida a los accionistas de Tagua Fund, el fondo de inversión que administra, para presentar los resultados anuales.


El fondo generó un retorno de 26.17% en 2021, y está en nuevos niveles máximos tras haber caído un 17.8% en 2020.


La remontada es un reflejo de la recuperación de los precios de los activos en los mercados y del crecimiento de la economía de Estados Unidos.


El fondo está invertido principalmente en acciones en Estados Unidos, teniendo las posiciones más notables en el sector de la banca.


De La Guardia asegura que en una tendencia inflacionaria como la actual, las acciones protegen mejor la inversión que los bonos.


Explicó que con los bonos se contrata un retorno fijo que no se ajusta a la inflación y si hay un incremento de inflación, ese activo no lo compensa, mientras que en el caso de las acciones, las compañías tienen la capacidad de traspasar los costos a sus clientes y de esa forma se van moviendo con la inflación.


Otra de sus recomendaciones es tener una visión a medio y largo plazo de las inversiones. “La idea de escoger compañías para tener una ganancia de corto plazo no está apoyada por la realidad... Hay muchos años de estadísticas y lo que funciona es ser dueño de una compañía, con mentalidad de empresario y beneficiarse de la riqueza orgánica que crea la compañía”, planteó.

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